Reflexiones Marginales

No. 16 - El cine, sus meandros y sus ríos

Guillermo Arriaga: «Luchar por la excepción cultural dentro de las reglas que tenemos»

Guillermo Arriaga

 

Escritor, productor, director, y editor, Guillermo Arriaga ha sido reconocido por su labor en mancuerna con Alejandro González Iñárritu desde Amores perros (2000), ganadora de más de 40 premios, entre ellos el Ariel de Plata en 2001 por Mejor Guión Cinematográfico Original, así como del Festival de Nuevo Cine de Montreal bajo el mismo rubro. Esta mancuerna volvería a demostrar sus alcances con 21 gramos (2003) nominada al premio de la British Academy of Film and Television Arts (BAFTA) y al de la Online Film Critics Society (OFCS) por mejor guión original. En este año se encuentran por estrenar Babel.
 

Mike Hodges: En el thriller, la carta mágica es la curiosidad del público

 

Mejor conocido por su debut con Carter: asesino implacable (Get Carter, 1971) y por el éxito inesperado de Croupier (1988), largometraje que filmó casi tres décadas después, Mike Hodges nunca ha recibido el elogio que merece. Uno de los más distinguidos cineastas contemporáneos de Gran Bretaña, Hodges experimentó cómo varias de sus películas sufrieron de la interferencia de los estudios o de las malas estrategias de distribución.
 
Antes de incursionar en el cine de ficción con largometrajes como Carter, Hodges trabajó en televisión produciendo y dirigiendo reportajes y programas políticos para la serie World in Actino, y en programas de arte y cultura para Tempo, donde realizó segmentos sobre Orson Welles, Jean-Luc Godard y Jacques Tati. Pero Hodges también era un gran admirador del género thriller por lo que, en 1969, escribió, produjo y dirigió una película para televisión titulada Suspect. Después de una segunda cinta dramática más experimental, Rumour (1970), que como Croupier abarcaba la vida de un escritor, Hodges alcanzó el éxito en taquilla con el primer estreno en salas cinematográficas de Carter, cinta en la que Michael Cain dio vida al inolvidable Jack Carter, personaje icónico del cine británico.
 

Oliver Stone: la censura más allá de la excepción cultural

Olive Stone Savages

Con gran éxito comercial, Oliver Stone se ha caracterizado por realizar películas explícitamente políticas, que representan al ala de izquierda de Hollywood. De hecho, se ha convertido en el ejemplo cinematográfico del estadunidense intelectual de izquierda. Pelotón (1986) y Wall Street (1987) le proveen un buen punto de partida, y ambas comparten la misma estructura básica: el protagonista joven que tiene que escoger entre el “buen padre” y el “mal padre”. El buen padre es un liberal conciente comprometido con la preservación de su integridad; el mal padre carece de integridad y conciencia. Al final, el joven destruye al mal padre para que el sistema permanezca intacto. La primera se haría acreedora al cuatro Oscares por mejor dirección, mejor edición, mejor fotografía y mejor sonido.

Todd Solondz: «La creación y la escritura cinematográficas son un proceso de transformación»

Tod Solondz

Todd Solondz comenzó su carrera cinematográfica escribiendo guiones mientras trabajaba como mensajero para el Writers Guild of America. Su primera película, Schatt’s Last Shot (1985), tuvo poca distribución y ni siquiera apareció en grandes salas. Su segunda obra, el cortometraje Fear, Anxiety and Depression (1989), estaba inspirada por las películas y la escritura de Woody Allen, pero no fue una obra en la que Solondz tuviera carta blanca o cualquier tipo de control creativo. Fue hasta el tercer intento, que cautivó a la audiencia al llevar a la pantalla Bienvenidos a la casa de muñecas (1995), la cual ganó premios en festivales como Sundance o el de Berlín. Con su realismo cruel, humor ácido y un ataque a la vida en la primera adolescencia, Solondz finalmente llegó a las grandes salas. La siguiente fue una película nerviosa y provocativa acerca de un grupo de personas que se sentían tan miserables con su convencional y ordinaria forma de vivir, que buscaron la felicidad a través de las formas más extrañas de perversión sexual. La tituló, irónicamente, Felicidad (1998). Incluye un asesinato, una violación, a un obsceno acosador telefónico y a un pedófilo. Causó tanto escándalo que los distribuidores detuvieron su salida, lo cual no impidió que fuera lanzada por otra compañía. Una vez más la película fue galardonada con numerosos premios, y la crítica dura ensalzó la obra.

“Excepción cultural”, políticas nacionales y globalización: factores de democratización y de promoción de lo contemporáneo

Este artículo examina la crisis de la “excepción cultural” en el momento de la controversia del GATT (General Agreement of Trade and Tariffs), en el año 1993, y sus consecuencias en Francia y en Europa. Analiza la movilización diplomática y pública suscitada por el acontecimiento así como la evolución semántica del término “excepción” hacia el de “diversidad”. Presenta los argumentos avanzados por los dos campos, los excepcionistas y los librecambistas, y desmonta sus mecanismos implícitos confrontándolos a la realidad de las políticas culturales, tanto del lado europeo como del lado norteamericano. Plantea que la crisis de la excepción cultural tuvo como consecuencia positiva, además de la toma de conciencia del peso de identidad de las obras fílmicas y audiovisuales, la promoción de lo contemporáneo y una democratización creciente de las industrias culturales en Europa.

 
El artículo examina las estrategias futuras para la preservación de la diversidad cultural dentro del contexto de la globalización y de los avances tecnológicos. Entre estas estrategias las más fructuosas son aquellas que apuntan a resolver las tensiones entre globalización y pluralismo de los soportes, de los formatos y de los contenidos, y a afianzar un frente común de los “diversitarios” tanto en Europa como en otras regiones del mundo.

En este número

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