Reflexiones Marginales

No. 16 - El cine, sus meandros y sus ríos

No. 8 - Cine, historia y arte

Carta de Albert Camus tras recibir el Premio Nobel

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Fila superior (de izquierda a derecha): Jacques Lacan, Cecile Eluard, Pierre Reverdy, Louis Leiris, Pablo Picasso, Fanie de Campan, Valentine Hugo, Simone de Beauvoir, Brassai

Fila inferior: Jean-Paul Sartre, Albert Camus, Michel Leiris, Jean Abier - foto de: Gilberte Brassai

 

Carta de Albert Camus a su maestro de primaria

tras recibir el Premio Nobel de Literatura

19 de noviembre de 1957

 

Querido señor Germain:

Esperé a que se apagara un poco el ruido que me ha

rodeado todos estos días con la concesión del Premio

Nobel antes de hablarle de todo corazón. He recibido un

honor demasiado grande, que no he buscado ni pedido.

Pero cuando supe la noticia, pensé primero en mi madre

y después en usted. Sin usted, sin la mano afectuosa que

tendió al niño pobre que era yo, sin su enseñanza y su

ejemplo, no hubiese sucedido nada de todo esto. No es

que dé demasiada importancia a un honor de este tipo,

pero por lo menos ofrece la oportunidad de decirle lo

que usted ha sido y sigue siendo para mí, y de corroborarle

que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso

que usted puso en ello continúan siempre vivos en uno

de sus pequeños escolares, que pese a los años, no ha

dejado de ser su alumno agradecido.

Lo abrazo con todas mis fuerzas.

Discurso pronunciado por Camus. Nóbel de Literatura

Discurso pronunciado por Camus cuando se le entregó el Premio Nóbel de Literatura en Estocolmo en 1958 

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Al recibir la distinción con que vuestra libre academia ha querido honrarme, mi gratitud es tanto más profunda cuanto que mido hasta qué punto esa recompensa excede mis méritos personales.

Todo hombre, y con mayor razón todo artista, desea que se reconozca lo que él es o quiere ser. Yo también lo deseo. Pero al conocer vuestra decisión me fue imposible no comparar su resonancia con lo que realmente soy. ¿Cómo un hombre casi joven todavía rico sólo de dudas, con una obra apenas en desarrollo, habituado a vivir en la soledad del trabajo o en el retiro de la amistad, podría recibir, sin cierta especie de pánico, un galardón que le coloca de pronto, y solo, en plena luz? ¿Con qué estado de ánimo podría recibir ese honor al tiempo que, en tantas partes, otros escritores, algunos entre los más grandes, están reducidos al silencio y cuando, al mismo tiempo, su tierra natral conoce incesantes desdichas?

Leer más: Discurso pronunciado por Camus. Nóbel de Literatura

Hegel, la muerte y el sacrificio [PDF]

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