Reflexiones Marginales

No. 16 - El cine, sus meandros y sus ríos

Arte y erudición

 

Arte y erudición, en el mobiliario de la Villa Alta, Oaxaca

Una visita

 

 

La exposición curada por Gustavo Curiel, Carla Aymes e Hilda Urréchaga que se presenta en el Museo Franz Mayer desde el 26 de agosto hasta el 13 de noviembre, tiene como objetivo principal mostrar al público el maravilloso trabajo de mobiliario de taracea elaborado en la Villa Alta de Oaxaca durante los siglos XVII y XVIII. El reto de la presentación está en comunicar al público el rico bagaje que esta nada modesta producción carga a cuestas. La línea expositiva comienza mostrando las cajas de Alemania, antecedente inmediato de los escritorios y demás muebles de Oaxaca. Una asombrosa muestra del mobiliario se presenta mientras avanzamos en la sala donde el rojo, en juego con el beige y un blanco cremoso, armoniza con los tonos de las maderas oaxaqueñas. Gracias al uso de los colores con pocos muros de mampara, el espacio se desenvuelve en diferentes planos que van así develando poco a poco los secretos guardados en los numerosos cajoncitos de sus muebles.

El desarrollo de la exposición nos permite conocer acerca de las fuentes de inspiración de estas representaciones, de los motivos importados desde tierras lejanas, como el Palacio de Fontainebleu, y de la creativa apropiación de los mismos. La presentación repara en la antigua tipología de este mobiliario, también en la relevancia en su comunidad y las peculiaridades de su manufactura. La herrería y la ebanistería son sólo un par de las numerosas técnicas que una producción como ésta requirió.

La vida de estos muebles en cuyos escritorios no nos atreveríamos a escribir, terminó en las salas de numerosos museos y colecciones particulares. Bajo el concepto de “Encrucijada” los curadores nos invitan a reflexionar sobre las numerosas transformaciones que el mobiliario sufre a lo largo del tiempo, para que no olvidemos que esta omega de su existencia no es más que la última etapa del largo camino de siglos.

Las fichas a lo largo de la exposición son claras y bien documentadas. La información que se nos proporciona es amplia, y si bien, su lenguaje puede resultar demasiado especializado para el público en general, las piezas, gracias a su disposición, ayudan a aclarar cualquier duda. El sentido del recorrido es bastante claro, permite a los visitantes moverse con libertad y demorarse frente a alguna rica decoración. Todas las piezas, grandes y pequeñas, se presentan con la misma relevancia gracias a las cajas que las sostienen a un nivel cómodo para su observación. Finalmente, claras fotografías, muestras del proceso de producción y las herramientas de trabajo auxilian al discurso para dilucidar los últimos puntos de la exposición.

Después de ver un poco de la erudición del mobiliario de la Villa Alta de Oaxaca y las múltiples artes vinculadas en su producción, quedan ganas de conocer un poco más sobre los talentosos manufactureros de nuestro Virreinato.

Agradecimientos

Esta revista es posible gracias a los proyectos PAPIIT IN-402911 y PAPIME PE-400411