Jeff Wall y la imagen superviviente
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El término Iconología remite a una larga tradición en cuanto a la interpretación de la obra de arte. De acuerdo con Willian Heckscher, Aby Warburg utiliza por primera vez el término Iconología en octubre de 1912 en la conferencia de Arte italiano y astrología internacional en el Palazzo Schifanoia de Ferrarai. A lo largo del tiempo el término ha sido utilizado por diversos teóricos entre ellos Êmile Mâle en 1927, G.I. Hoogewerff en 1928, la famosa Iconología de Ripa de 1953, pero sin duda el más conocido es Erwin Panofsky en su ensayo Iconografía e iconología del libro "El Significado de las artes Visuales" del cual presenta una primera versión en 1932 y posteriormente otra ligeramente modificada en 1939.
La teoría de Warburg resulta sustancialmente diferente a la de Panofsky y demás teóricos, para Warburg el análisis iconológico no debe verse intimidado por los límites impuestos en la disciplina de la Historia del Arte, todo lo contario debe ser el resultado de la confrontación de diferentes categorías, documentos y relaciones. Warburg en la conferencia de los frescos del Palazzo de Schifanoia convoca a los asistentes a construir a través de la Historia del Arte una psicología histórica de la expresión humana, esto por medio de romper el control policial que se ejerce en las metodologías hasta entonces existentes. En esta conferencia Warburg habla de diferentes conceptos que marcaron su metodología de manera definitiva como las formulas patéticas (Pathosformeln) expresadas en la violencia dramática presente en la retórica muscular de la obra de arte. Así como el concepto de supervivencia (Nachleben) al referirse al imaginario de la cultura pagana de los pueblos del Mediterráneo oriental como influencia en el arte del Renacimiento.ii
La fotografía titulada Insomnia de 1994 es una transparencia de luz retroiluminada de gran magnitud, tiene un tamaño de 172 por 213 centímetros. En ella observamos la cocina de una vivienda de clase media baja probablemente ubicada en un centro urbano. Los colores pálidos enfatizados con la iluminación crean una atmósfera de deterioro y ruina. La luz blanca genera una sensación similar a la de una planta industrial o un laboratorio tecnológico. La misma iluminación genera un alto contraste de claro oscuro enfatizado por la ilusión de que la luz proviene de la lámpara fluorescente que podemos apreciar en el reflejo de la ventana y crea la sensación de la obscuridad de la noche. La cocina cuenta con una mesa, dos sillas, un mueble con cajones, compuertas y fregadero. También encontramos una serie de electrodomésticos: la estufa, el horno eléctrico, el refrigerador y la cafetera. El resto de los objetos que se incluyen en la cocina generan la idea de cotidianidad, sobre la mesa un salero y un cenicero, un trapo sobre el respaldo de una de las sillas, la bolsa de pan sobre el refrigerador, los trastes en el escurridor, la mantequilla sobre la estufa y la ligera abertura de una de las compuertas muestra los artículos contenidos en la alacena, estos objetos confirman que es una cocina en uso.
En el tercio inferior de la imagen encontramos el objeto que llama nuestra atención, un señor en pijama recostado en el piso debajo de la mesa con una almohada intentando conciliar el sueño.
Analizando en conjunto los muebles, la iluminación y el ambiente generado en la escena podemos resumir que se trata de un hombre afligido por la modernidad, explícita en el mobiliario y los electrodomésticos, que sufre de insomnio. Mal común en la sociedad contemporánea debido al estrés, la ansiedad excesiva y la angustia provocada por la ajetreada vida moderna.
La obra de Jeff Wall se caracteriza por retratar momentos de la vida cotidiana, los cuales son extraídos de una narración de manera fortuita. Llama cinematografías a estas imágenes que podrían formar parte de una película. Para Wall el término cinematografía "hace referencia simplemente a las técnicas empleadas habitualmente en la realización de las películas, como la colaboración con los intérpretes, no necesariamente "actores", como el neorrealismo nos mostró."iii De la misma forma la experiencia fílmica puede traducirse en la fotografía por medio de la utilización de las técnicas artísticas que se encuentran al alcance de cualquier fotógrafo.
Otro punto importante dentro de la obra de Wall es el gran tamaño de las imágenes, el cambio de escala en un primer aspecto intenta alejarse de la tradicional fotografía artística proponiendo una nueva forma de relación del espectador con la imagen en tamaño natural.
En otro aspecto este gran formato permite expresar lo que declara en su ensayo titulado "Gestus". Para Wall el arte contemporáneo ha abandonado los gestos teatrales de la antigüedad, ya que aquellos personajes no se encontraban inmersos en una sociedad mecanizada. "Dichos cuerpos no estaban unidos a máquinas, ni eran remplazados por ellas en la división del trabajo y por eso no las temían". Por lo tanto la modernidad ha abandonado la solemnidad, la energía y la sensualidad de los gestos de la antigüedad, los cuales se han visto remplazados por movimientos mecanicistas, acciones reflejas, involuntarias, respuestas convulsivas, reducidas y físicamente más pequeñas, sin embargo más condensadas, más mezquinas, más rígidas y más violentas. No obstante esta disminución de tamaño se ve acompañada de las nuevas capacidades técnicas de ampliación de las imágenes en su realización y montaje.iv
El personaje de Insomnia responde a esta idea: es un hombre de la sociedad contemporánea inmerso en el espacio donde las casas cuentan con más máquinas, la cocina llena de electrodomésticos. Es en esta habitación en la que el ser humano ha generado diferentes dispositivos para resolver las actividades más banales de la vida cotidiana.
Analizando el contexto social y cultural en que se realiza la imagen (1994) encontramos la crisis de la sociedad actual: el desempleo, la pobreza, la globalización, la sobrepoblación, el calentamiento global. Todos los problemas del mundo contemporáneo, en donde no es necesario cuestionarnos por qué un hombre sufriría de insomnio, la pregunta significativa es, ¿cómo podemos dormir ante esta angustiante realidad? Wall representa esta preocupación por medio del hombre absorto en su realidad, enajenado sin poder conciliar el sueño, aún más perturbador, debajo de la mesa de la cocina.
Para Warburg las imágenes cuentan con una energía superviviente, la Nachleben, esta forma superviviente "sobrevive sintomática y fantasmalmente a su propia muerte: desapareciendo en un momento dado de la historia, reapareciendo más tarde en un momento en que quizás ya no se la esperaba y habiendo sobrevivido, en consecuencia, en los limbos todavía mal definidos de una "memoria colectiva"v. Estas supervivencias aparecen en las imágenes, por ello para Warburg exigen de nosotros algo más que una simple Historia del Arte.
En 1952 dentro del movimiento cinematográfico conocido como el Neorrealismo Italiano, Vittorio de Sica nos presenta la película titulada Umberto D. Umberto Dominico Ferrara, el personaje principal de la película es un anciano pensionado en la posguerra Italiana, sumido en una sociedad decadente, que como el mismo declara a lo largo de la película le permite hacer "nada". Vive de manera precaria sin dinero suficiente para pagar el alquiler, encontrando como único compañero a su perrito Flike.

Encontramos en Umberto al héroe que avanza paso a paso en su soledad, inmerso en ella, la cual es resultado de la sociedad en la que habita. Para André Bazin el drama de la película radica en la tragedia del mundo modernovi. En Umberto D el aislamiento de la sociedad no es una opción, ya que la indiferencia es el motor en el funcionamiento del organismo social donde únicamente se busca la felicidad individual.
En Insomnia encontramos la Nachleben de Umberto D, la huella innegable de la importancia de la realidad en el ámbito cinematográfico y fotográfico, la huella que se vuelve susceptible de una memoria, de un retorno. La preocupación y angustia explicita en la realidad representada en ambos casos, llevan a sus protagonistas a sumirse en un eterno insomnio o bien en la soledad.
Warburg idea el Dynamogramm, un concepto descriptivo y teórico de los movimientos y temporalidades de la imagen superviviente. Una memoria en sentido orgánico que almacena los impulsos de la realidad, capaz de describir la relación del trazo de vida de la Nachleben. De esta manera los artistas (o el artista del Renacimiento para Warburg) es un "captador y un formalizador de la antigua memoria dinamófora, la cual es portadora de fuerzas y transformadora de formas".vii
La memoria contenida en el Dynamogramm, tiene la capacidad de actualizarse según el tiempo y el espacio, y es capaz de englobar una tensión contradictoria. En él las imágenes tienen la virtud de conferir plasticidad, intensidad o reducción de intensidad a las cosas más opuestas de la existencia y de la historia.viii Posibilita que en el mismo tiempo sin embargo no el mismo espacio, como un fósil atrapado en la misma capa geológica pero a millones de kilómetros de distancia, se manifieste el Nachleben, construyendo de esta manera una auténtica Arqueología de la imagen.
En 1952, al igual que en Umberto D encontramos de nuevo la expresión de Insomnia en el cuadro titulado Morning Sun del artista americano Edward Hopper, en un lugar completamente separado, de Roma a Nueva York. Hopper se distingue por retratar la vida cotidiana de la clase media de Estados Unidos, alejándose de la exuberante y aparatosa vida moderna, retrata la vida íntima de los habitantes de la ciudad de los rascacielos. Mostrándonos la soledad del ser humano a través de miradas contemplativas en pequeños rincones de la gran ciudad.

Estos fósiles son para Warburg el testimonio de una superviviencia, una vida dormida en su forma. La presencia de estos fósiles se vuelve evidente mediante la manifestación del Pathosformeln warburgriano en movimiento. "Este movimiento conjuga la energía presente del gesto con la energía antigua de su memoria, la sobrevivencia de una crisis y la superviviencia de un eterno retorno". El movimiento similar al de la danza, una danza trágica, o bien una serie de movimientos fantasmales que permiten el retorno de la imagen para que no sea olvidada.ix
Buscando en una capa más profunda encontramos el primer personaje que conoce la historia como un auténtico absorto de su realidad en el mito de Narciso.

En las Metamorfosis, Ovidio nos narra la historia de un joven que debido a su asombrosa belleza al mirar su propio reflejo "se queda estupefacto a la vista de sí mismo, y sin mover su propio rostro, se mantiene inmóvil como una estatua cincelada de mármol de Paros."x Encontramos la forma superviviente de la que habla Warburg, Edward Wind definirá esta supervivencia warburgriana como aquellos símbolos creados por los Antiguos que han continuado ejerciendo su poder sobre generaciones sucesivasxi, en Narciso encontramos la autentica Nachleben der Antike.
El poder del mito de Narciso recae en el trágico final del joven, que debido a la locura amorosa de la que es víctima, absorto en la contemplación de su propia belleza encuentra la muerte. Para Warburg, como para Nietzsche o Burckhardt, la tragedia antigua es el centro remolino de la cultura occidental. La historia de las imágenes era para Warburg una cuestión de vida, por lo tanto de muerte y de sobrevivencia, con la certeza de que lo que sobrevive en una cultura es lo más oscuro, lo más lejano, lo más muerto y al mismo tiempo lo más vivo, lo más móvil, lo más pasional. Esta será la extraña dialéctica del Nachleben, expresado en la polaridad de Dynamogramm.xii
La "inversión de la fuerza dinámica", ese cambio energético que puede sufrir el Nachleben es claro de Narciso a Insomnia. Mientras Narciso queda abstraído por la belleza, el personaje de Insomnia se encuentra igualmente "petrificado" contrariamente por la angustiante situación de la modernidad. Como la Ninfa de Warburg, en la que su "inversión dinámica" revela su proximidad a la "dialéctica del monstruo".xiii
El Dynamogramm de Warburg se hace evidente gracias al gesto patético o Phatosformeln, es decir la expresión muscular de los personajes en el arte. Éste es el rasgo significante por el cual la imagen late, se mueve y se debate en la polaridad de las cosas.xiv En el Phatos encontramos la gama de emociones que el ser humano puede expresar, para Warburg no funciona como algo estático y así como la Nachleben se actualiza y se transforma.

En el cuadro Absinth de 1876 por Edgar Degas encontramos claramente el Pathosformeln del enajenado, nos muestra la actualización del Nachleben según el tiempo. Los personajes se encuentran absortos en la contemplación del entretenimiento en los salones y cafés de moda de París, la recreación de la recién formada clase burguesa. El propio Degas se declara a sí mismo "el pintor clásico de la vida moderna"xv, en su pintura las figuras ocupan un lugar equivalente al vacío que los rodea, física y emocionalmente, retratando en su gesto la realidad sin ningún tipo de artificio formal.
El análisis de Insomnia se convierte en el vehículo, el pretexto para explicar la teoría de Warburg. Alejada de las normas y límites de la disciplina, una fotografía contemporánea permite crear nuevas relaciones en la historia de arte. En la teoría de Warburg no existe la necesidad de clasificar, separar o estudiar cronológicamente las imágenes. La conjunción de diversas técnicas, medios, estilos y períodos unidos por una sutil línea nos permite encontrar la riqueza de la expresión humana.
Encontramos en la teoría de Warburg diversos conceptos, teorías y sistemas, que nos permiten liberarnos de los límites de la disciplina, crear una estructura anacrónica e influenciarnos de las emociones y sentimientos humanos, el Pathos, que es finalmente lo que le da vida a la obra de arte y nos conmueve al observarla.
Warburg no busca crear un método a seguir en la interpretación de imágenes, nos invita a pensar las imágenes en relación con todas las demás, a encontrar relaciones entre ellas que hagan surgir otras imágenes, otras relaciones y otros problemas ocultos hasta entonces. xvi El objetivo no es encontrar el significado de la imagen, es descifrar el enigma que contienen.
"De la influencia de la Antigüedad.
Esta historia es mágica de contar.
Una historia de fantasmas para personas adultas"xvii.
En la obra de Jeff Wall y los diversos ensayos que ha escrito, encontramos sus inspiraciones y referencias, no se olvida de la teatralidad del gesto, las condiciones tecnológicas dentro del proceso de creación de la fotografía, así como las influencias de la pintura de la antigüedad, la representación de la realidad en el cine del neorrealismo italiano o la materialidad del arte moderno. Lo que deja plasmado en su obra nos remite a las cualidades humanas, a la vida contemporánea, a la transformación de la sociedad. Por medio de un análisis warburgriano de Insomnia intento mostrar la cualidad emotiva de su obra, la supervivencia de la antigüedad evidente en ella. Ya que puede ser la belleza, la sociedad que nos rodea, el aburrimiento, la melancolía o el estrés de la vida contemporánea lo que nos lleve a perder la razón, a enajenarnos y convertirnos en locos de nuestra realidad. Finalmente con este ensayo intento contribuir en esa psicología histórica de la expresión humana que Warburg nos invita a construir.

Bibliografía
Georges Didi-Huberman, La imagen superviviente Historia del arte y tiempo de los fantasmas según Aby Warburg, Abada Editores, Madrid, 2009, pp. 548.
Giorgio Agamben, "Aby Warburg y la ciencia sin nombre", La potencia del pensamiento, Anagrama, Barcelona, 2008, pp. 127-151
Jeff Wall, Fotografía e Inteligencia líquida, GG mínima, Barcelona, 2007, pp.46
André Bazin, ¿Qué es el cine?, Editorial Rialp, Madrid, 2008, pp.395
Aby Warburg, "Arte italiano y astrología internacional en el Palazzo Schifanoia de Ferrara", El Renacimiento del paganismo: Aportaciones a la Historia Cultural del Renacimiento Europeo , Alianza Editorial, Madrid, 2005, pp. 415-438
William S. Heckscher, The genesis of Iconology, 1967, pp. 239-262.
Ovidio, Metamorfosis, Libro III, Ediciones Cátedra, Madrid, 2003
Erwin Panofsky, "Iconografía e iconología: Introducción al estudio del arte del Renacimiento", El significado en las Artes Visuales, Ediciones Infinito, Buenos Aires, 1970, pp.37-58
Edward Wind, "El concepto de Kulturwissenschaft en Warburg y su importancia para la Estética", La elocuencia de los símbolos, Alianza, Madrid, 1993, pp.63-70
Caroline Laroche, "1874-1886 The Impressionist adventure", The Museé d‛Orsay, Publications Nuit e Jour, París, 1996, p. 41-51
i William S. Heckscher, "The genesis of Iconology", 1967, p. 254
Conferencia impartida por Warburg en el Xth Congreso Internacional de Historia del Arte en Roma, el 19 de octubre de 1912. Publicada en Renacimiento del paganismo: Aportaciones a la Historia Cultural del Renacimiento Europeo, Alianza Editorial, Madrid, 2005.
ii Aby Warburg, "Arte italiano y astrología internacional en el Palazzo Schifanoia de Ferrara", El Renacimiento del paganismo: Aportaciones a la Historia Cultural del Renacimiento Europeo, Alianza Editorial, Madrid, 2005, pp. 415-438
iii Jeff Wall, "Marcos de referencia, 2003", Inteligencia Líquida, Gustavo Gili, Barcelona, 2007, p.42
iv Idem, "Gestus, 1984", pp. 7-11
v Georges Didi-Huberman, "Destinos del evolucionismo, heterocronías", La imagen superviviente Historia del arte y tiempo de los fantasmas según Aby Warburg, Abada Editores, Madrid, 2009, p.60
vi André Bazin, "Una gran obra, Umberto D", ¿Qué es el cine?, Editorial Rialp, Madrid, 2008, pp. 365-369
vii Didi-Huberman, op.cit. ,"Dynamogramm, o el ciclo de los contratiempos", p.163
viii Idem, p.165
ix Didi-Huberman, op. cit., "Leitfossil, o la danza de los tiempos sepultados", pp. 302-327.
x Ovidio, Metamorfosis, Libro III, Ediciones Cátedra, Madrid, 2003, p. 296
xi Edward Wind, "El concepto de Kulturwissenschaft en Warburg y su importancia para la Estética", La elocuencia de los símbolos, Alianza, Madrid, 1993, p.69
xii Didi-Huberman, op. cit., "La tragedia de la cultura: Warburg con Nietzche", p. 136
xiii Idem, p.318
xiv Idem, p.138
xv Caroline Laroche, "1874-1886 The Impressionist adventure", The Museé d‛Orsay, Publications Nuit e Jour, París, 1996, p. 49.
xvi Didi-Huberman, op.cit, "Epílogo del pescador de perlas", p.459
xvii Aby Warburg, Mnemosyne. Grundbegriffe, II, 1929, p.3